
Su nomenclátor poblacional habla de un censo de habitantes con pocas variaciones desde principios de siglo XX donde contaba con un numero de 59 personas residentes, pasando por 1940 que llegó a su cifra más alta con 79 y entrando en su etapa final a últimos de los 60 con 30 habitantes.
Fue municipio independiente pero en 1973 se fusionó con el pueblo de Val de Santo Domingo conformando el municipio de Santo Domingo-Caudilla.
El pueblo en su casi entera totalidad pertenecía a un hacendado: Don Claudio Ruiz Bajo, muerto por represalia durante la guerra civil española junto con sus tres hijos varones (José, Alejandro y Jesús). Sus dos hijas (Dolores y Cándida Ruiz del Álamo), se hicieron cargo de las posesiones al finalizar la contienda, dividiendo las fincas de labor en dos partes.
Los habitantes de Caudilla (en su mayoría) por tanto eran jornaleros que trabajaban a sueldo para estas familias.
"Muy buena gente eran los amos con nosotros, siempre nos trataron con respeto, no se ganaba mucho pero tenias el jornal seguro, nos cedían la casa (solo pagábamos la luz), nos dejaban tener animales de granja como gallinas y algún cerdo, ellos amasaban el pan y nos daban a todas las familias, así como alguna arroba de garbanzos o judías de cuando en cuando. Así que el pueblo era como una pequeña familia, había muy buena armonía, en las noches de verano era costumbre que nos juntáramos mucha gente a sentarnos a la fresca en la puerta de cualquier vecino". (Antiguo vecino de Caudilla)
Contaron con luz eléctrica desde 1934 por una línea que venía desde Novés por medio de la electricidad que producía la fábrica Electro- harinera de Nuestra Señora de la Monjía.
Para consumo de agua tenían una fuente a 400 metros del pueblo, al mismo lugar iban las mujeres a lavar la ropa por encontrarse allí el lavadero.
Tenían buenas fincas de cultivo dedicadas principalmente al trigo, cebada, legumbres, viñas y unos pocos olivos. En época de mucho trabajo en la vendimia venían vecinos de Santo Domingo a trabajar a jornal.
Iban a moler el trigo para elaborar el pan al molino harinero de Nuestra Señora de la Monjía en término de Novés y el grano destinado a pienso para los animales lo llevaban al molino de San Silvestre en término de Maqueda.
Para la molienda de las aceitunas lo hacían a la almazara de Santo Domingo.
La ganadería estaba conformada principalmente por la oveja y no faltaban tampoco buena cantidad de mulas para las labores del campo.
Era costumbre matar uno o dos cerdos al año en cada casa en época de matanza.
No en mucha abundancia pero la presencia de conejos y perdices en sus tierras suponía un reclamo para los aficionados a la caza.
El invierno era benévolo por estas latitudes, aún así alguna pequeña nevada de corta duración se dejaba ver en invierno.
Estaban muy faltos de arbolado con la consiguiente falta de leña, por ello tenían que ir a comprarla de encina a la finca de El Soto en término de Maqueda.
Barcina
Camino de Barcience
Camino de Torrijos
Colada de Maqueda
Conejuelo
El Potro
El Rollo
La Huerta
La Pelejera
Las Atravesadas
Las Barrancas
Los Frailes
Muladares
Portocarrero
Prado de la Fuente
Tierra Gorda
Valdelaplata
**Son algunos topónimos de lugares comunes de Caudilla que quedaran para siempre en el recuerdo de las gentes que habitaron el pueblo**
Celebraban sus fiestas patronales el 16 de abril, en honor al Cristo de Caudilla. Se celebraba misa mayor, procesión, verbena y baile en la plaza amenizada por la banda de música de Val de Santo Domingo. Gentes venidas de los pueblos cercanos: Santo Domingo, Torrijos, Novés, Alcabón, San Silvestre... acompañaban a los nativos de Caudilla en este día. Después de la guerra civil ya no se celebró baile alguno el día de la fiesta. La festividad quedó reducida a una misa y una procesión.
La juventud los domingos buscando un poco de ocio se desplazaba a Torrijos (cine y baile), Novés (cine y baile) o Santo Domingo (baile).
Para hacer compras se desplazaban a Santo Domingo, Novés o si eran compras de más envergadura lo hacían a la capital comarcal, Torrijos, sobre todo a últimos de septiembre cuando se celebraba allí la feria de ganado anual. Días plenos de ebullición humana y de gran contacto social entre todas las gentes de la comarca.
Desde Torrijos, Fuensalida o Maqueda llegaban periódicamente vendedores ambulantes ofreciendo mercancía variada, desde productos alimenticios a telas y paños.
Don Mateo, el cura de Val de Santo Domingo era el que venía a Caudilla a dar misa.
"Llevaba los dos pueblos, primero daba misa allí, había que ir a buscarle con una tartana, oficiaba la misa en el pueblo y se le volvía a llevar en el mismo carruaje a Santo Domingo".
(Antiguo vecino de Caudilla)
También el secretario del ayuntamiento y el cartero llegaban desde el vecino pueblo.
El camino inverso lo hacían muy frecuentemente los vecinos de Caudilla hacia Santo Domingo dado que allí había más servicios e infraestructuras y la cercanía que existía entre ambos pueblos.
Así acudían a Val de Santo Domingo a consulta médica, a hacer compras, los domingos al baile y a la taberna entre otros motivos.
La mecanización del campo supuso el ocaso de Caudilla, la maquinaria sustituyó a la mano de obra y los jornales fueron disminuyendo drásticamente, así en la década de los 70 ya solo permanecían en Caudilla dos tractoristas y un pastor. Sus vecinos se fueron marchando hacia Val de Santo Domingo, Novés, Torrijos y Madrid entre otros lugares.
En la actualidad algunos descendientes de los antiguos propietarios de Caudilla han arreglado alguna casa para estancias esporádicas y las tierras están todas cultivadas al estar arrendadas a agricultores de Santo Domingo, por lo que en Caudilla raro es el día que no haya presencia humana.
-----------------------------
Informante: Antiguo vecino de Caudlla (Conversación personal mantenida a la puerta de su casa en Val de Santo Domingo).
Otra fuente de información: Vecino de Novés (Conversación personal mantenida a la puerta de su casa).
Visitas realizadas en septiembre de 2012 y marzo de 2025.
Punto y aparte. He vuelto a Caudilla. Trece años después de mi primera visita. El pueblo sigue igual. Aletargado, somnoliento. Entre reminiscencias del pasado y acomodamiento en el presente, lucha Caudilla por sobrevivir en el mundo de los "vivos". No es pueblo solitario y olvidado. No es pueblo abandonado, es deshabitado. Hay un pequeño numero de viviendas que están rehabilitadas y en buen estado que denotan la presencia periódicamente de sus moradores, por no hablar de los agricultores que tienen sembrados los campos que contornean el pueblo. Bien es verdad que sus dos emblemas arquitectónicos: el castillo y la iglesia agonizan sin remisión ante la indiferencia de quien tuviera el poder de evitarlo.
En esta mañana de invierno que está dando sus últimas bocanadas hago una nueva incursión por estas tierras toledanas exentas (salvo contadas excepciones como el caso de este pueblo) de pueblos deshabitados. Al paso por Novés el pueblo se está despertando apenas. Poco movimiento todavía por ser temprano. En unos minutos me planto en Caudilla. Aquí si que no hay ningún tipo de movimiento ni actividad humana, aunque según vaya avanzando el tiempo la cosa irá cambiando.
Voy por su calle principal y casi única. Todo igual. Alternancia de viviendas en buen estado con otras en estado ruinoso pero con las fachadas todavía en pie. Un gallo cacarea a mi paso. No le veo pero le escucho. Contemplo las edificaciones. Contraste de colores y de tipología arquitectónica. No encuentro nada diferente a trece años atrás. Ya diviso la silueta del castillo con su inconfundible imagen de un Cristo en piedra sobre una de las almenas de la torre desafiando al equilibrio y a los caprichos de los fenómenos atmosféricos. Llego al final de la calle. Se ha protegido alguna nave con puerta metálica y otra con candado en la verja. El día está un poco gris y el sol que trata de abrirse paso entre las nubes no tiene la suficiente fuerza para sobreponerse por lo que la imagen del castillo queda un poco eclipsada. Han vallado todo el perímetro y a diferencia de mi primera visita que si pude hacerlo ahora ya no es posible acercarse hasta los mismos muros de los restos de la fortaleza. Hay que contemplarlo a una distancia de cien metros. Cojo el camino de la derecha que me llevaría hasta Torrijos, ando unos centenares de metros, los campos adyacentes están exultantes de verdor por las últimas lluvias caídas. Vuelvo sobre mis pasos y me encamino nuevamente hacia el pueblo. Veo la primera presencia humana del día en Caudilla, una persona está haciendo fotos al castillo. Nos intercambiamos un buenos días y cojo el camino en esta ocasión que me llevaría a Barcience. Veo la silueta del castillo desde otra perspectiva. Continuo caminando, me cruzo con una chica joven que va haciendo footing. Muchos charcos por el camino. Es el resultado de los continuos días sin parar de llover que hemos tenido estos días. Al cabo de unos minutos me doy la vuelta y me dirijo nuevamente al pueblo. Bonita panorámica desde aquí con el castillo, la iglesia y la sierra de Gredos de fondo con nieve en sus cumbres. Y el verde de los campos cultivados poniendo su nota de color.
Al llegar a la altura de la iglesia me quedo unos instantes contemplándola, hermosísima su imagen exterior, languideciendo, el tejado ya muestra las dentelladas del reuma que produce las goteras y la falta de mantenimiento. Me dirijo hacía el templo. La entrada principal está tapiada. La contorneo, por su lado este hay un boquete que permite el paso al interior del recinto pero hay que hacerlo a gatas. Me introduzco por la pequeña abertura y contemplo un interior grandioso, de mucha amplitud. Es de una sola nave y de forma rectangular. Ningún ornamento religioso visible, nada de mobiliario ni de detalles arquitectónicos subsistiendo. El techo presenta varios boquetes que presagian mal panorama para el templo. La huella de los vándalos bien presente en forma de infames pintadas en las paredes, suciedad en el suelo y restos de algún botellón. Sobrecoge estar en el interior de esta iglesia por su envergadura e imaginar como sería todo setenta años atrás con las misas dominicales. Agonizan unas pinturas murales en una capilla lateral. Intento subir al campanario pero a mitad de trayecto veo que faltan escalones por lo que es misión imposible. Salgo nuevamente al exterior. La contorneo por completo. Hermosa desde todos los ángulos. Lástima de su triste final.
Cerca está el edificio municipal que compartían la escuela y el ayuntamiento. La fachada exterior sigue en pie pero adentrarse en su interior ya no es posible, se ha desplomado el piso de la planta superior y ya es una amalgama de escombros y vegetación. En la parte de atrás alguien no ha tenido mejor idea que utilizarlo como vertedero de muebles y allí yacen esparcidas un buen número de maderas y otros restos.
Hay un edificio solitario un poco más alejado que no le di mucha importancia en mi primera visita pero que ahora si lo hago y voy a contemplarlo con más calma. Es un tejar donde se elaboraban tejas y ladrillos, presentes en muchas construcciones del pueblo como es el caso del cercano transformador de la luz. Bastante desconocidos pero muy singulares estas tejerías. Haciendo trabajar la imaginación se puede reconstruir mentalmente un día cualquiera de trabajo de antaño. Me acerco al cementerio. Aquí si que no hay novedad de ningún tipo. Encamino mis pasos nuevamente hacia el pueblo, cojo el camino de la derecha que me llevaría a Maqueda. Voy en busca de la fuente. A los pocos metros me cruzo con un coche donde va una ocupante que me saluda cortésmente levantando la mano. Ignoro de donde viene ni a donde va, si viene de la fuente, de alguna finca cercana o ha utilizado este camino como atajo para salir a la carretera. Llego hasta la fuente y el anexo lavadero. Este con las lluvias de los últimos días está a rebosar de agua, de la fuente mana un menguado hilillo de agua. Han acondicionado un mini merendero allí y han adecentado el entorno. Vuelvo al pueblo. Ya según va avanzando la mañana el tráfico de la carretera es más fluido y cada pocos minutos el ruido de motor interrumpe el silencio presente en Caudilla. Observo una persona en el prado que hay junto a la escuela que está escudriñando la hierba y que se agacha de cuando en cuando a coger alguna muestra del objetivo por el que está interesado pero que no sé lo que es. Tan ensimismado está en su faena que no me ve aunque paso a unos pocos metros de él. Ya no lo volveré a ver unos minutos después cuando pase de nuevo por aquí. Otra vez me dirijo hasta la explanada y cruce de caminos desde donde se divisa la iglesia y el castillo. Contemplo ambas edificaciones por última vez. Me encamino otra vez a la calle principal con la intención de recorrerla nuevamente y dar por finalizada mi visita Caudilla. En la calle ya veo dos coches aparcados junto a dos casas. En el patio interior de una de ellas se siente ruido y alguna persona hablando. Observo detalles en sus fachadas. El gallo sigue con su cacareo particular y a través de una ventana veo que está bien acompañado por unas cuantas gallinas. Salgo otra vez a la carretera. Dos coches, uno en cada sentido circulan en ese momento por el asfalto. Ya si que la visita toca a su fin, después de dos horas y media de mi llegada. Me ha gustado esta segunda visita a Caudilla. He sacado cosas muy interesantes, aún cuando los dos factores que más me gusta sentir en un pueblo deshabitado no han hecho acto de aparición aquí: la soledad y el silencio.
PUBLICADO POR FAUSTINO CALDERÓN.






Año 2025. Interior de la iglesia.

Año 2012. Iglesia y castillo.

Año 2012. Escuela, iglesia y abrevadero.


Año 2012. Interior de la escuela.

Año 2012. Calle del Castillo.

Año 2012. Calle del Castillo.

Año 2025. Vivienda.

Año 2025. Calle del Castillo.

Año 2025. Vivienda.

Año 2012. Vivienda.


Año 2025. Palomar.


Año 2025. Transformador de la luz.


Año 2025. Fuente y lavadero de Caudilla.

Me han gustado mucho las fotos, la calle se ve muy bien conservada y la torre de la iglesia me ha recordado a alguna de por aquí
ResponderEliminarY lo que te comentaba el vecino, me ha extremecido. Qué tiempos aquellos, tenían poco, pero en mi opinión, creo que eran felices.
Saludos Paca
Pues si amiga Paca, con muy poco eran felices en aquellos años, y toda la gente coincide en destacar por encima de todo la gran armonia que habia entre los vecinos. En todos los pueblos cuando hables con personas mayores te lo resaltaran.
EliminarLa calle de Caudilla esta bien conservada porque se entremezclan las viviendas rehabilitadas con las otras que no han tenido la misma suerte.
Saludos.
HOLA FAUSTINO. SOY JORGE, NIETO DE CANDIDA RUIZ DEL ALAMO. CORREGIROS QUE LA CALLE A LA QUE HACES MENCIÓN SE LLAMABA CALLE DEL CASTILLO, NO CALLE DE CAUDILLA. GRACIAS POR ESTE REPORTAJE QUE ME HA TRAIDO TANTOS RECUERDOS.
Eliminar¡Gracias Jorge!
EliminarCorregido queda el dato.
Me alegra que el reportaje te haya hecho reavivar tus agradables recuerdos en este pueblo.
Saludos.
Impresionante!!!
ResponderEliminarMuy buenas fotos, saludos!!!
Gracias amiga Alegolu, tu siempre ves con buenos ojos mis reportajes.
EliminarSaludos.
Que preciosidad de fotografías, especialmente las que se ve la silueta del castillo de fondo.
ResponderEliminarMe ha encantado, me gustaría poder visitarlo algún día.
Un saludo.
Un castillo siempre es muy fotogénico y si además acompañan las nubes, pues ya tienes un encuadre precioso.
EliminarCuando vengas a Madrid, ya puedes darte una vuelta por Caudilla que pilla cerca.
Saludos.
Me parece impresionante ese castillo, así como pendiendo de un hilo! Tengo que acordarme de este sitio si vuelvo por tOLEDO
ResponderEliminarSoy Venezolano y encontré esta página por casualidad, no puedo creer que en España existan lugares tan hermosos y con construcciones recuperables en este estado de abandono, creo que la repoblación de estos lugares dependerá de los avances tecnológicos, como la presencia remota.
ResponderEliminarJaime Jerez Mazzei.
asi es, hay infinidad, demasiados pueblos y aldeas completas abandonadas, hasta casas señoriales impresionantes.
EliminarHola amigo Jaime, pues si hay lugares de estos en España y en abundancia. Son distintas culturas y aqui lo que se abandona dificilmente se recupera salvo excepciones.
ResponderEliminarGracias por tu comentario.
Saludos.
MALAMONEDA ES OTRO PUEBLO AVANDONADO DE TOLEDO. CERCA DE HONTANAR
ResponderEliminarJumela se llamaba. Un saludo
EliminarEs fácil imaginar la vida cotidiana en este lugar. El trajín de la calle, las mujeres llegando con la colada al lavadero público,... cuánta vida se ve que hubo aquí!
ResponderEliminarHola Faustino, acabo de llegar de Caudilla y la escuela, el lavadero están engullidos por la maleza y el terreno donde se encuentra la iglesia están en el mismo estado. El la casi única calle que tiene el pueblo hay alguna vivienda abierta y he hecho alguna foto, por lo demás se encuentra como en las fotos, es una pena que las casas teniendo la construcción solida que tienen se dejen caer. Algunas viviendas están conservadas en buen estado y una es de nueva construcción. Un saludo.
ResponderEliminarEl paso del tiempo no perdona amigo Miguel Angel. La parte donde esta la escuela es la zona más abandonada del pueblo, si a eso le unimos que has ido en pleno apogeo de la primavera pues te habrás encontrado con la maleza muy alta y el entorno muy deteriorado.
EliminarEl resto del pueblo se encuentra bastante mejor, con unas viviendas en mejor estado que otras.
Saludos.
Excelente trabajo etnográfico, amigo Faustino. No es difícil imaginar el día a día de la gente que vivió aquí. Tomo nota del lugar para una futura y no lejana visita a esta zona.
ResponderEliminarGracias Faustino, sin ti no hubiera conocido este pueblo "con encanto" y su imponente castillo. Gracias a tus apuntes, he podido realizar un reportaje sobre el pueblo.
ResponderEliminarGente como tú demuestra, que muchos de los que están "apoltronados" en en Ministerio de Cultura, no se merecen el sueldo ya que otros luchan constantemente por ella...
Te adjunto el enlace del reportaje:
http://realdesanvicentepuebloconencanto.blogspot.com.es/2013/12/caudilla-toledo-el-pueblo-fantasma-el.html
Lo que haces es para quitarse el sombrero.....¡Felicidades!
Saludos,
Gracias hombre por tan caluroso y halagador comentario.
EliminarYa he visto tu entrada sobre Caudilla. Buen trabajo, ya echaré un vistazo al resto del blog con más calma.
Saludos David.
Hola Faustino,
ResponderEliminarhe oído tu entrevista en la cadena Ser y me ha gustado mucho. Así que nada más llegar a casa he entrado en tu blog.
Un gran trabajo el que llevas realizando durante todos estos años.
Enhorabuena.
Ha sido una entrevista interesante.
EliminarMe alegra que te haya gustado.
Muchas gracias por tus palabras de reconocimiento.
Saludos.
Magnífico reportaje. A causa de mi trabajo de vez en cuando paso por Caudilla camino de Novés. Esta misma tarde ha sido la última ocasión. Nunca he parado pero siempre me llamaron la atención la iglesia que es enorme para un pueblo tan pequeño, las ruinas del castillo y el cementerio que también es muy pequeño y recoleto. Tu trabajo me anima a parar la próxima vez.
EliminarPues no lo dudes y para la próxima vez que pases por Caudilla. No es lo mismo verlo desde el coche que andando. Te va a gustar porque son muy llamativos los edificios que mencionas.
EliminarGracias por dejar tu comentario José María.
Saludos.
Gracias por divulgar tus conocimientos. Me apellido Rivadeneira y soy de Dosbarrios(Toledo). Estaba cansado de que me dijeran constantemente si soy gallego y de momento ya he encontrado a un señor de Rivadeneira y a un arzobispo de Toledo, que pueden ser parientes. Al final voy a ser Toledano de pura cepa.
ResponderEliminarMagnifico reportaje! !! Enhorabuena! !le animó a que siga haciendonos disfrutar de este maravilloso pueblo. Soy madrileño y el amor me llevo a Torrijos, por eso conozco Caudilla suelo ir a correr por la zona y al pasar por el Castillo no puedo evitar observarlo con admiración. ....una auténtica pena su estado de conservación.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo.
Jose Ramon Cano. Chetecano@hotmail.com
Pues si Jose Ramón es una lastima todo el patrimonio arquitectónico que se pierde por la desidia de algunos. Este castillo de Caudilla es un caso más de tantos y tantos.
EliminarQue sigas disfrutando de su visión cuando pases corriendo por allí y esperemos que dentro de poco no tengas que contar que se ha venido abajo del todo.
Muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo.
Gracias Faustino! A través de este blog supimos de la existencia de este pueblo y ayer tuvimos la ocasión de visitarlo.
ResponderEliminarNos sorprendió una casa con un gran jardín y un palomar. También el cementerio, con una tumba de un niño que falleció a los 6 años a principios del siglo pasado y que curiosamente llevaba los apellidos de los hijos del hacendado del que era propiedad el pueblo.
Muchas gracias por este estupendo blog, seguiremos visitando estos maravillosos pueblos y su historia! :)
Este pueblo de Caudilla tiene una alternancia de viviendas en ruinas con otras en buen estado, lo que hace que el entorno este relativamente bien.
EliminarEs un pueblo con un gran encanto.
Me alegra que os gustara mucho la visita y os fuera muy placentera.
A seguir viajando que hay otros lugares dignos de visitar.
Gracias por dejar vuestro comentario.
Saludos.
Hola, mi nombre es Mario Castro.
ResponderEliminarEs emocionante volver a ver las imágenes de este pueblito. Mi familia materna procede de Val de Santo Domingo y yo, aunque nacido en Madrid, he veraneado durante muchos años allí. Junto con primos y amigos nos íbamos en bicicleta hasta la fuente de Caudilla y jugábamos allí; incluso alguno de los amigos era de aquel pueblo. En ese tiempo aún vivía en Caudilla alguna familia.
También he conocido otros pueblos deshabitados de diferentes lugares en los que hubo proyectos de recuperación para volver a habitarlos. Desde hace bastantes años vivo en Canarias, pero viajo a la península con cierta frecuencia, y no dejo de visitar a amigas y amigos que viven a lo largo y ancho del país.
Me alegro que esta información esté visible, porque siempre habrá ocasión de poder lograr generar interés por recuperar lugares como Caudilla.
Gracias por vuestra labor.
La cercanía entre Val y Caudilla hacía que en vuestra infancia os aventurarais a visitar este pueblo. Era la atracción por lo "lejano", por lo que estaba más allá del lugar de residencia. El explorar otros lugares.
EliminarMe imagino que aunque niño ya te chocaría un poco la decadencia que padecía Caudilla, con poca gente allí viviendo en contraste con el mayor numero de gente que vivía en Val.
Gracias Mario por tu comentario.
Saludos.
Saludos a todos, señalar que he descubierto este pueblo gracias a que en él está grabado el video musical del tema "Turn it", del grupo español Neuman. Una canción con unas imágenes impresionantes. Para disfrutarlo. Saludos de nuevo!
ResponderEliminarHola Faustino, soy franz, preguntarte este sitio se puede visitar sin problemas? O hay que pagar alguna entrada o algo?
ResponderEliminarHola Francisco.
EliminarNo hay que pagar entrada. Se puede visitar el pueblo libremente siempre siendo respetuosos con el entorno porque hay alternancia de edificios rehabilitados con los que están en ruinas.
Saludos.
hola Faustino.
ResponderEliminarprimero felicitarte por tu trabajo para mi que me encanta la historia de pueblos deshabitados tu trabajo es excelente las fotos una pasada por cierto ahora que dispongo de mucho tiempo libre igual empuño mi cámara y me dedico a visitarlos tan solo quería felicitarte
desde Madrid recibe un cordial saludo
Salva.
Hola Salva.
EliminarSi tienes tiempo libre no lo pienses más, a enfocar con la cámara y a disparar. Los pueblos deshabitados como estatuas inmóviles son un buen escenario para practicar el arte de la fotografía.
De paso aprovechas y vas conociendo lugares muy sorprendentes como son todos estos pueblos donde el silencio se ha hecho fuerte.
Gracias por tus felicitaciones y por haberte tomado la molestia de escribir.
Saludos.
Hola, muy bonito el reportaje, mi padre es d Portillo y mi madre d Fuendalida, he ido bastanted veces por alli además se da la circunstancia que un tio de mi padre esta enterrado en el cementerio, hasta ahora no hemos podido localizar su tumba, hay varias sin nombre, a mi tio abuelo lo mataron en 1941 aprox por una pelea con unos pastores y ahi puedo contar porq la historia se ha perdido. El 2 de mayo fue la ultima vez que estuve. Entrañable
ResponderEliminarCuantos niños en las 15 casas y tenia colejio
ResponderEliminarHola os adjunto las fotos que tome apenas hace unos días, se nota el paso de los años.
ResponderEliminarhttps://zonasabandonadas.blogspot.com.es/2018/03/caudilla-toledo.html
Que pueblo tan bonito debio de ser cuando estaba todo en buen estado.
ResponderEliminarMe llama la atención especialmente el castillo,del S.XV nada menos,que pena que por lo que sea no se haya podido conservar porque lo merece.
Aprovecho para decir que es mi primer mensaje ,no me doy cuenta en que momento dí con este blog o página pero me encanta,está muy bien y creo que toda esta información sería perfecta para editar un libro con toda ella.
Me apena un poco ver todos estos pueblos así y a la vez me alegra que el mío aún siga con vida e incluso escuela aún en funcionamiento.
Enhorabuena al creador de todo este contenido
Muy bonito tuvo que ser este pueblo de Caudilla. Actualmente tiene otro encanto pero hay que verlo con los ojos del que mira un lugar apagado, decaído. Así se descubre la belleza de los lugares que agonizan.
EliminarEl trabajo de este blog no tiene cabida en un libro por que es inmenso, muy amplio pero en un futuro próximo habrá novedades de pasar este trabajo a papel escrito pero con otro formato y diseño.
Gracias por dejar tu comentario y tus felicitaciones Jairo.
Un cordial saludo.